ic
Documento

A-CC-0011-02

Fecha de expedición
Módulo de Ubicación
No. Catalogación: A-CC-0011-02
Fondo en el Archivo General de Indias
Santa Fe
No Legajo
62
No Documento
N. 11
No. del folio original
2 recto - 5 verso
No. de las imágenes digitalizadas
3-10
Cantidad imágenes del documento
8
Módulo de Descripción
Tipología documental del AGI
Cabildos Seculares de Santa Fe - Cartagena
Clase de documento
Petición
Procedencia
Cabildo de Cartagena
Remitente
Juan de la Peña, Procurador del Cabildo de Cartagena
Destinatario
Felipe II
Fechas límites
1569
Fecha de expedición
Titulo Original

no especificado

Descripción Nivel 1

Informe sobre la presencia de corsarios ingleses y franceses en las costas de Cartagena y sus cercanías.
Solicitud del Virrey del Perú para que se continúe la construcción de unos baluartes y caballeros para la defensa de Cartagena.
Solicitud por parte del Virrey del Perú para que los encomenderos, vecinos y dueños de casas que sean casados, tengan armas y caballos para la defensa de Cartagena.
Solicitud para que se envíe artillería, armas y municiones a Cartagena.
Solicitud para que se envíen a España los corsarios ingleses y franceses que vivan en estas tierras.
Instrucción dada por el Virrey del Perú y el Gobernador de Cartagena, sobre el tema de defensa de aquella ciudad.
Peticiones del Cabildo de Cartagena sobre fortificar la ciudad, dotación de armas y artillería, custodia de armas, financiación de obras, construcción de dos fuertes, del hospital, de las Casas del Cabildo y de la Iglesia Catedral, intromisiones de la Audiencia de Santa Fe en asuntos de justicia, escazes e impuestos a los alimentos, mercados del Caribe y salarios del Gobernador y su Teniente.
Especificaciones técnicas de la artillería y armas que solicita la ciudad de Cartagena para su defensa.
Importancia de la ubicación de los fuertes de El Boquerón y La Caleta que se construyen en Cartagena.

Descripción Nivel 2

Carta de don Juan de la Peña, Representante del Cabildo, Justicia y Regimiento de la ciudad de Cartagena, de la costa de Tierra Firme, al Rey Felipe.
Informa que además de los “testimonios y autos que de oficio … hizo el … Visorrey don Francisco de Toledo cuando llegó a aquel puerto, después de haber sido informado de la mucha continuación que los corsarios franceses e ingleses hacen por aquella costa y a los muchos daños y robos que han hecho en tiempos pasados”, y el peligro en que está aquella ciudad “por la poca defensa que en ella hay, así de gente de guerra como de artillería y munición, ni de fuertes de piedra ni de otro edificio”, solicita se pongan en ejecución, e informa que las artillería y municiones que se solicitaron con urgencia, aún no se han enviado, y a continuación detalla lo que solicitó el Virrey en su momento:
-Que las personas que tengan indios de repartimiento y los vecinos casados que tengan “casa poblada, tengan armas y caballos”.
-Que se continúe la construcción de “los baluartes y caballeros, conforme a lo que el dicho Visorrey dejó ordenado”.
-Que mientras aparecen sus herederos, “se compren algunos arcabuces y versos y pólvora y plomo” de la caja de los Bienes de Difuntos.
-Que los franceses e ingleses que “han quedado” en esas tierras se envíen a España “porque no conviene que estén en aquellas partes”, para que no sepan sobre estos puertos.
También informa que en noviembre de 1568 los miembros del Cabildo enviaron a Yuste Guerra como Procurador General de la ciudad y puerto de Cartagena “con los recaudos e instrucción que presento, para informar a vuestra alteza de la extrema necesidad que tiene de que vuestra alteza la mande proveer de las cosas contenidas en los capítulos siguientes”, pero “con tiempos contrarios” no pudo llegar a España, y estuvo perdido hasta el primero de julio de 1569, fecha en que llegó a la Provincia de Honduras, “y por haber quedado tan gastado y aquella ciudad estar tan pobre, no pudieron enviar a otra persona”, por ello, ahora envían dichos documentos con el señor de la Peña, quien suplica mande se revisen y se provea el “remedio necesario” que solicitan.

Documento del Cabildo con informaciones y peticiones para el Rey Felipe.
1. Al llegar a Sevilla, debe entregar a los oficiales del Rey las cartas que lleva para ellos y les hará relación de los trabajos que se padecen en esta costa y en Cartagena por la llegada de corsarios franceses e ingleses, lo sucedido hace poco a John Hawkins, y les suplique, que lo que ordene el Rey “para hacernos merced, sea despachado con toda brevedad por sus mercedes, porque en esto consiste todo el bien de esta república, e sobre ello haréis las diligencias que os pareciere convenir, así a la ida como después que tengáis los despachos de su majestad” (I. 3). Después, deberá partir “con toda brevedad para la Corte de su majestad” y entregar las cartas que lleva para el Rey, el Consejo de Indias y otras personas. 
2. Al llegar, averiguará si el Procurador del Consejo, Juan de la Peña, “recibió las informaciones que se le enviaron de parte de esta ciudad en la Flota de que fue por General Diego Flores de Valdés, y si sobre ello ha fecho alguna diligencia”, y conforme a esta información le dará al Rey las peticiones del Cabildo y suplicará que revise los informes que hizo el señor Martín de las Alas, Gobernador y Capitán General de esta Gobernación de Cartagena, en los que “dio su parecer de la orden y forma que se había de tener para fortificar esta dicha ciudad y puerto”, y que “lo mande proveer y cumplir en todo y por todo como en él se contiene porque es lo que conviene para la dicha fortificación”, pues esta información se le envió a Juan de la Peña en la Flota pasada.
3. ”Si por ventura estuviere proveído algo en favor y fortificación de esta ciudad”, deberá gestionar la emisión de las cédulas sobre este asunto, y si la merced que se otorgue “no fuere tan cumplida como se contiene en el dicho parecer, replicaréis sobre ello y pediréis a su majestad que lo contenido en el dicho parecer se provea sin que falte cosa alguna, porque a faltar algo, no será bastante remedio para la gran necesidad que esta ciudad tiene de defensa”. También le piden que informe en detalle al Rey y al Consejo sobre este tema. 
4. Deberá suplicar para que se haga merced a la ciudad de Cartagena “de la artillería de bronce que en el dicho parecer se contiene”, y para que tenga claridad de lo que dice dicho parecer, se le entrega una copia de él. Hará hincapié en que las dichas piezas “sean gruesas como para tierra, e no pequeñas como para navíos”. 
5. Deberá suplicar al Rey les haga merced de 300 arcabuces “que sean algo mejores que de munición, porque los de munición, como la tierra es húmeda, se pierden luego”, y que con ellos envíe 12 quintales de pólvora y 6 de plomo “para munición dellos” (I. 4), y que les mande “doscientas piezas”. 
[6]. También le pedirá al Rey que le ordene al Gobernador y Capitán General de la Provincia de Cartagena que nombre y asigne salario a “una persona cual le pareciere convenir, a quien se entregue la artillería, pólvora e munición que esta ciudad tuviere”, y que esté obligado a dar razón de todo lo que se le entregue cada vez que se le pida, “dando a la tal persona el salario que fuere conveniente por su trabajo”, pues si no se hace, la artillería, armas y municiones pasan “de mano en mano”, y se pierden porque no hay “claridad de a quien se entregó ni de quien se ha de cobrar lo que faltare”. 
[7]. Deberá informar al Rey y al Consejo cómo Cartagena “queda tan a ventura de se perder todas las veces que vinieren corsarios, y más esperando como cada día se espera al dicho Juan Aquines, Inglés” [Hawkins], puesto que cuando partió de esta ciudad “juró e prometió de volver con mayor poder”, y para resistirle “no hay en esta ciudad ni puerto, artillería ni munición, sino son dos piezas de bronce de hasta doce quintales poco más o menos cada una”, y aunque fueron de mucha utilidad para defenderse de el dicho corsario cuando estuvo hace poco y hay que moverlas “en brazos”, estas piezas no son propiedad de la ciudad: “una es de una carabela portuguesa que aquí se tomó por perdida con ciertas piezas de esclavos que en ella venían”, y ahora, el Consejo de Indias ordenó devolverla a su dueño, Blas de Herrera, “con todo lo que trajo”; la otra pertenece a oficiales del Nombre de Dios, quienes por solicitud del Gobernador, la sacaron del navío del maestre Francisco Ruiz. Por ello, la ciudad no tiene artillería ni fierros “ni un real con qué la comprar si su majestad no lo remedia y le hace para ello la merced …, e la pólvora e municiones que hasta aquí se han gastado, se han pedido por amor de Dios entre los navíos de la flota e mercaderes de la ciudad”. 
8. Informará al Rey y al Consejo que en Cartagena (I. 5), en tiempos del Gobernador Antón Dávalos y del Justicia Mayor don Alonso de Vargas, Justicia Mayor, y “con parecer de los oficiales reales y Cabildo de esta ciudad, se mandaron a hacer e comenzaron dos fuertes: el uno con un caballero que está al boquerón del puerto de esta ciudad, por donde entran las fragatas, barcos y bateles, desde donde surgen navíos gruesos hasta el muelle de ella, y otro, en La Caleta, que es cerca de esta ciudad, donde casi se junta la mar de la playa e la que entra por el puerto adentro, que son fuerzas muy convenientes para la defensa de este pueblo”, como se vio en la pelea contra los ingleses que “se hizo desde el dicho fuerte del Boquerón”. Como a estos fuertes les falta más de la mitad para acabarlos y en lo que se ha construido hasta aquí “se han gastado cuatro mil pesos e más”, los cuales fueron prestados “de personas particulares” por el Gobernador y el Cabildo de Cartagena, los prestamistas están reclamando su dinero, y por orden de la Audiencia del Nuevo Reino, se embargaron los bienes del Gobernador Dávalos.
9. En el tiempo en que se tomó “por perdida la dicha carabela portuguesa” y se condenó para la Cámara del Rey “todo lo que en ella venía”, la ciudad de Cartagena tenía una merced “de las dos tercias partes de penas de Cámara que en ella cayeren por ciertos años” y de ella tomó 2.000 pesos para gastarlos en los mencionados fuertes, y como ahora, Blas de Herrera, Portugués pide “todo lo dicho procedido de la carabela y de lo que en ella venía”, el Gobernador Martín de las Alas ordenó a las justicias y al Cabildo de Cartagena devolver la carabela y lo que traía, y porque no tienen con qué pagar “los tiene presos y molestados”, y como no es “justo que las dichas justicias e Cabildo lo paguen de sus haciendas pues no lo convirtieron en su provecho particular sino en el servicio de su majestad y pro de la república” (I. 6), deberá suplicar al Rey le haga merced a la ciudad de Cartagena para que los 4.000 que se han gastado en construir los fuertes se paguen de la Hacienda Real, “y que sea servido que a su real costa se acaben hasta ponerlos en perfección, pues tanto importa … para la conservación de esta ciudad e puerto”. El Gobernador hizo información sobre todo esto y con ese documento, las cuentas se tomaron de las rentas de la ciudad y el concepto que dio el Gobernador, el cual se envió en la Flota, “se verá la gran necesidad que esta ciudad tiene de fortificarse y la pobreza de ellos”.
10. Solicitará al Rey prorrogar la merced que hizo a la ciudad de las “dos tercias partes de las penas de cámara … por otros diez años más”.
11. Con la Flota pasada se envió un escrito del Gobernador de la Provincia de Cartagena con su parecer, dirigida al dicho Juan de la Peña, sobre el hospital de la ciudad de Cartagena. Deberá informarse “de lo que estuviere sobre esto proveído, y aceptar lo que fuere en pro de esta buena obra”, y gestionar las cédulas que se requieren, y si falta algo de lo solicitado por el Gobernador “en el dicho parecer, suplicaréis a su majestad lo mande cumplir en todo el dicho parecer”, razón por la cual se le entregó copia “del dicho parecer”.
12. Deberá informar que en Cartagena no hay casa de Cabildo “donde posen sus jueces e tengan su cárcel y se junten la justicia y regimiento de ella a hacer sus cabildos”, y como esto es un gran inconveniente, porque “para cárcel se ha de alquilar casa a costa de la ciudad”, y el Cabildo no tiene rentas “para eso ni para otra cosa alguna”, y los jueces deben alquilar casa donde vivir y “se les va en ello mucha parte de su salario”, y por ello no puede haber reuniones secretas del Cabildo, acordaron que “unas casas de piedra (I. 7), que dejó comenzadas el Tesorero Alonso de Saavedra, ya difunto, se tomasen para el dicho efecto” y se pida al rey haga merced de lo que ellas costasen”. También debe informar que estas casas “a necesidad, pueden servir de alguna fortaleza, por estar en medio de la ciudad e ser de piedra, e metiendo en ella alguna artillería y las demás cosas necesarias, será fuerte”, que aunque sea por este uso, el Rey debe hacerles la dicha merced que le piden. 
Si el Rey considera que este costo es muy alto, podría ordenar que los 3.937 pesos “que en la ejecutoria que se dio contra el Adelantado don Pedro de Heredia”, los señores del Consejo de Indias ordenaron se depositara dicha suma para entregarla “a las personas que les perteneciese … que eran los descubridores de esta tierra y ciertos indios contenidos en la dicha ejecutoria, que por ser cosa tan antigua no parecen unos ni otros, ni herederos de ellos, se convirtiesen como cosa dudosa para ayuda a pagar las dichas casas, haciendo su majestad merced de lo demás de su Real Hacienda”.
Deberá suplicar al Rey que haga “la dicha merced a esta ciudad, que si fuere necesario, ella se obligará e dará seguridad que en cualquier tiempo que pareciere alguno a quien pertenezca todo o parte de la dicha condenación, lo pagarán de llano en llano, sobre lo cual haréis las diligencias necesarias”.
13. El Rey dio una cédula por solicitud de don Juan de Simancas, Obispo de la Provincia de Cartagena, para construir la Iglesia Catedral de Cartagena, repartiendo por tercias partes su costo entre su Hacienda Real, los encomenderos y los indios, el cual ha ascendido a 1.500 pesos, y como esta suma “no basta, ni mucho más para acabar la dicha iglesia … hizo merced a la fábrica de ella de los dos novenos que le pertenecen conforme a la erección de este obispado (I. 8), en señal de superioridad” y Patronato, por seis años, los cuales su cumplen a finales del presente año, para que se gasten “en la obra y edificio de la dicha Iglesia y no en otra cosa alguna”. 
[14-15]. Como el Obispo Simancas, el Deán y Cabildo de esa iglesia “pretenden que se les descuenten de lo que han valido los dichos dos novenos algunos remiendos y cosillas que han hecho dentro del cuerpo de la iglesia, que a la obra de ella importan poco”, debe suplicar al Rey que ordene que todo lo que hayan “montado e montaren los dichos dos novenos en los dichos seis años, se gasten en la obra y edificio principal de la dicha iglesia”, y es conveniente que se tomen cuentas de estos gastos, “porque para lo demás que ansí hubieren gastado, ellos tienen fábrica de entierros y lo que les viene de los Diezmos”.
16. Asimismo deberá pedir al Rey que ordene por una cédula real que se le tomen cuentas al Deán y Cabildo de la Catedral de Cartagena, y lo que se hubiere gastado que corresponda a aquella obra, “lo mande volver para que se gaste en ella”.
[17]. También suplicará al Rey que para la dicha obra, prorrogue el término de la merced “de los dichos dos novenos por otros seis años más”, y que le dinero que entre lo administre la persona que el Gobernador y el Cabildo nombren, “porque si se entrega al Obispo, Deán y Cabildo, o al Mayordomo de la Iglesia, en su nombre, como son personas eclesiásticas, podría sobre el cobrarlo, haber algunos inconvenientes”.
18. Informará al Rey y al Consejo que algunas veces vienen de la Audiencia del Nuevo Reino unos Oidores “a visitar los naturales de ella, y so color [o pretexto] de la dicha visita, se entremeten en otros muchos negocios de judicatura”, por lo que han sucedido muchos inconvenientes entre ellos y las justicias de esta Gobernación, y daños y perjuicios a los vecinos. Para evitarlo (I. 9), deberá suplicar al Rey que “declare la jurisdicción que los tales visitadores han de tener y a qué se pueden entender, porque a no lo declarar su majestad, ellos traen siempre sus comisiones tan preñadas y excusas, que les dan el entendimiento que quieren”.
19. Informará también sobre la necesidad que tiene esta ciudad de mantenimientos y como “algunos de los cuales se suelen traer de las islas de Santo Domingo y de las provincias de Venezuela, San Juan y Cuba, e La Margarita, Jamaica y Curazao, Coro, Cabo de la Vela e Santa Marta“, y por causa de la continua amenaza de corsarios en estas costas y de los derechos de Almojarifazgo que tienen que pagar los mercaderes, “no se traen los dichos mantenimientos como solían”, pues si no tuvieran que pagar ese impuesto, “vendrían más mantenimientos de las dichas Indias e provincias, que sería gran remedio para esta ciudad e mucho refugio para las flotas que a ella acuden”.
20. Deberá suplicarle al Rey que como en otras ocasiones, le haga merced a la ciudad para que “de las cosas de labranza y crianza que a ella se trajeren de las dichas islas y provincias suso declaradas, no se lleven derecho de Almojarifazgo por tiempo de diez años”.
21. Informará al Rey que por causa del poco salario que tienen los gobernadores y sus tenientes, “padecen mucha necesidad por ser la tierra muy cara e de mucha costa”, y para que ellos no se ocupen en otras cosas sino sólo “en la administración de la justicia e gobierno de la tierra” y que sean tratados “con la autoridad que los semejantes oficios requieren”, le pida que les suba sus salarios: que al Gobernador se le pague cada año 2.500 ducados, y al Teniente, 1.000, “siendo letrado”(I. 10).

Módulo de descriptores
Onomásticos
Personas Mencionadas Cargo 1 Cargo 2
Peña, Juan de la
Procurador del Cabildo de Cartagena
Toledo, Francisco de
Virrey del Perú
Guerra, Yuste
Procurador del Cabildo de Cartagena
Hawkins, John
Corsario inglés
Flores de Valdés, Diego
General de armadas
De las Alas, Martín
Gobernador de la Provincia de Cartagena
Herrera, Blas de
Comerciante
Ruiz, Francisco
Maestre de navío
Dávalos, Antón
Gobernador de la Provincia de Cartagena
Vargas, Alonso de
Juez
Saavedra, Alonso de
Tesorero de Hacienda de la Provincia de Cartagena
Heredia, Pedro de
Gobernador de la Provincia de Cartagena
Adelantado
Temáticos
NIVEL 1 NIVEL 2 NIVEL 3
Arquitectura institucional Cárceles
Arquitectura institucional Casas del Cabildo
Arquitectura militar Fortificaciones Baluartes
Arquitectura militar Fortificaciones Caballeros
Arquitectura militar Fortificaciones Fuertes
Arquitectura religiosa Iglesia Catedral
Asuntos laborales Nombramientos Personal de artillería
Asuntos laborales Salarios Gobernadores
Asuntos laborales Salarios Personal de artillería
Asuntos laborales Solicitudes de personal Soldados de milicias
Asuntos laborales Salarios Tenientes de gobernación
Ciudad Cabildos Solicitudes
Ciudad Lugares Fortificaciones
Ciudad Lugares Hospitales
Ciudad Lugares Muelles
Ciudad Lugares Puertos
Comercio Alimentos
Comercio Esclavos
Construcción Obras de defensa Estado de las obras
Construcción Obras de defensa Financiación de obras
Construcción Obras de defensa Materiales de construcción
Construcción Obras de defensa Obras en construcción
Construcción Obras de defensa Obras nuevas
Construcción Obras de defensa Propuestas
Construcción Obras de defensa Ubicación de obras
Construcción Obras institucionales Financiación de obras
Construcción Obras institucionales Materiales de construcción
Construcción Obras institucionales Obras en construcción
Construcción Obras religiosas Costo de obras
Construcción Obras religiosas Financiación de obras
Construcción Obras religiosas Obras en construcción
Defensa Armadas reales Confiscación de navíos
Defensa Armamento Custodia de armamento
Defensa Armamento Especificaciones técnicas
Defensa Armamento Solicitud de armamento
Defensa Armamento Solicitud de artillería
Defensa Armamento Solicitud de municiones
Defensa Conflictos bélicos Asedio de corsarios
Defensa Conflictos bélicos Ataques de corsarios
Defensa Conflictos bélicos Corsarios
Defensa Conflictos bélicos Robos
Defensa Fortificaciones Solicitud de fortalezas
Defensa Milicias Milicias de vecinos
Gobierno Asuntos de gobierno Gobernadores
Gobierno Asuntos de gobierno Visitadores
Gobierno Asuntos de gobierno Visitas a provincias
Gobierno Delimitación competencias Gobernación y visitadores
Hacienda Egresos de la Corona Armamento
Hacienda Egresos de la Corona Construcción de inmuebles
Hacienda Egresos de la Corona Préstamos
Hacienda Egresos de la Corona Repartición de costos
Hacienda Exención de impuestos Almojarifazgo
Hacienda Impuestos Almojarifazgo
Hacienda Impuestos Diezmos
Hacienda Ingresos de la Corona Impuestos
Iglesia Católica Financiación Diezmos
Iglesia Católica Financiación Obras religiosas
Iglesia Católica Financiación Repartición de costos
Justicia Administración de justicia Expulsión de extranjeros
Población Abastecimiento
Territorio Entradas a puertos
Transporte Marítimo Documentos
Transporte Marítimo Navíos de esclavos
Transporte Marítimo Servidores reales
Institución
  • Armada Real Española
  • Audiencia Real de Santa Fe
  • Cabildo de Cartagena
  • Flota de Tierra Firme
  • Hacienda Real de la Provincia de Cartagena
  • Hospital de Cartagena
  • Obispado de la Provincia de Cartagena
Lugares mencionados original Ubicación geográfica actual Lugar
Costa de Tierra Firme
  • Centroamérica
  • Costa Atlántica
  
Provincia de Honduras
  • Centroamérica
  • Honduras
  
Nombre de Dios
  • Centroamérica
  • Panamá
  • Nombre de Dios
  
Cuba
  • Cuenca del Caribe
  • Cuba
  
Curazao
  • Cuenca del Caribe
  • Curazao
  
Jamaica
  • Cuenca del Caribe
  • Jamaica
  
Puerto Rico
San Juan
  • Cuenca del Caribe
  • Puerto Rico
  • San Juan
  
Isla de Santo Domingo
  • Cuenca del Caribe
  • República Dominicana
  
Iglesia Catedral de Cartagena
  • Suramérica
  • Colombia
  • Bolívar
  • Cartagena
  
Catedral de Santa Catalina de Alejandría
Casas del Cabildo
  • Suramérica
  • Colombia
  • Bolívar
  • Cartagena
  
Fuerte de La Caleta
  • Suramérica
  • Colombia
  • Bolívar
  • Cartagena
  
Parque de la Marina
Hospital de Cartagena
  • Suramérica
  • Colombia
  • Bolívar
  • Cartagena
  
Cartagena
Fuerte del Boquerón
  • Suramérica
  • Colombia
  • Bolívar
  • Cartagena
  
Manga
Provincia de Santa Marta
Cabo de la Vela
  • Suramérica
  • Colombia
  • La Guajira
  • Cabo de la Vela
  
Provincia de Santa Marta
Santa Marta
  • Suramérica
  • Colombia
  • Magdalena
  • Santa Marta
  
La Margarita
  • Suramérica
  • Venezuela
  • Isla Margarita
  
Coro
  • Suramérica
  • Venezuela
  • Santa Ana de Coro